CIUDAD DE MÉXICO, 8 de julio.- El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, negó que su gobierno haya participado en el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y aseguró que durante su gestión nunca recibió pruebas que vincularan al expresidente Andrés Manuel López Obrador con el crimen organizado.
En entrevista con el periodista Jorge Ramos, el exdiplomático sostuvo que Washington se enteró del traslado del capo hasta que la avioneta aterrizó en territorio estadounidense, el 25 de julio de 2024. “No sabíamos nosotros; no lo sabía Estados Unidos, no sabía nadie de Estados Unidos que me diera a conocer, y eso se lo comuniqué muy claramente a todos los oficiales de México”, declaró, y agregó que también lo aclaró al entonces fiscal general Merrick Garland.
Ante la pregunta directa de Ramos sobre si Estados Unidos participó en la operación, Salazar respondió: “No en la operación; participamos en detenerlos ya llegando acá”.
El exembajador atribuyó el secuestro a Joaquín Guzmán López, “El Chapito”, quien —dijo— entregó a su padrino como resultado de la presión que la cooperación binacional ejercía sobre el Cártel de Sinaloa. Según su versión, esa presión provocó que “uno al otro, hicieron lo que hicieron”.
Una entrevista guardada dos semanas
La conversación con Ramos fue grabada el 30 de junio, pero el periodista la difundió hasta ahora, después de que la presidenta Claudia Sheinbaum exhibiera contradicciones entre la versión que Salazar dio tras el secuestro de Zambada en 2024 y la más reciente del FBI, que presentó la aeronave usada en el traslado como evidencia de un operativo propio. Ese choque de versiones —¿operación estadounidense o traición interna del cártel?— es el fondo del asunto que la entrevista intenta zanjar.
“Nunca tuve evidencia” contra AMLO
En otro tramo de la charla, Salazar se refirió a los señalamientos contra López Obrador que se desprenden del libro que está por publicar, donde menciona a un “susurrador” que le habría dicho que el expresidente temía que El Mayo “soltara la sopa”.
El exembajador tomó distancia de esa insinuación: “Yo nunca tuve evidencia de que el licenciado Andrés Manuel López Obrador estuviera haciendo cosas de ese tipo. Esa evidencia nunca se me presentó. Eso lo digo, y sí le tengo respeto yo al presidente López Obrador”, afirmó.
Las declaraciones de Salazar llegan en un momento de fricción diplomática entre México y Estados Unidos por los operativos del ICE contra connacionales y por la narrativa de Washington sobre la captura de los capos sinaloenses, un expediente que la presidenta Sheinbaum ha convertido en tema recurrente de sus mañaneras.




