CIUDAD DE MÉXICO, 10 de agosto.— Alejandro Enrique Arcos Romero, señalado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los principales operadores financieros de la organización criminal conocida como mafia rumana, se incorporó a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) durante la primera gestión de Rafael Marín Mollinedo al frente de la dependencia y hoy figura entre sus colaboradores cercanos en la campaña interna de Morena por la gubernatura de Quintana Roo, de acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), firmada por los periodistas Iván Alamillo y Verónica Ayala.

Arcos Romero se desempeñó como secretario particular de Marín Mollinedo entre diciembre de 2022 y junio de 2023, periodo en el que el hoy aspirante morenista dirigió por primera vez la ANAM, según funcionarios y ex personal de Aduanas consultados por MCCI. El medio confirmó por primera vez ese paso a través de un oficio girado desde la propia oficina del entonces titular, en el que se marcó copia a Arcos Romero. Su ingreso a la dependencia federal ocurrió cuando las autoridades ya lo identificaban como integrante del grupo delictivo encabezado por el rumano Florian Tudor. contralacorrupcion
El bloqueo de cuentas y la Operación Caribe
En febrero de 2021, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) inmovilizó las cuentas bancarias de Arcos Romero como parte de la Operación Caribe, dirigida a desarticular la estructura financiera de la mafia rumana, dedicada a la clonación de tarjetas en polos turísticos como Cancún y Los Cabos. La propia UIF informó en un comunicado del 4 de febrero de ese año que trabajó de manera coordinada con el FBI para definir los objetivos del operativo.

El respaldo documental de esa colaboración binacional quedó plasmado en el Acuerdo 10/21 de la UIF, consultado por MCCI, que detalla cómo las cuentas de Arcos Romero y de otros miembros de la red fueron congeladas a solicitud del Departamento de Justicia estadounidense.
Esa petición se remonta al 26 de noviembre de 2020, cuando la Oficina del Agregado Jurídico de la Embajada de Estados Unidos en México envió un oficio al entonces titular de la UIF, Santiago Nieto, para pedir el bloqueo de 72 personas físicas y morales vinculadas a Tudor. Arcos Romero aparecía en esa lista.
La organización, conocida como “la banda de la Riviera Maya”, operó desde 2014 e hizo miles de víctimas entre turistas que visitaban el Caribe mexicano. Su método consistía en instalar skimmers —dispositivos que copian la banda magnética de las tarjetas— en cajeros automáticos de hoteles y centros comerciales, combinados con cámaras ocultas para captar el NIP de los usuarios. Un exintegrante de la banda que se convirtió en testigo de la fiscalía rumana relató que el grupo clonaba alrededor de mil tarjetas al mes y retiraba 200 dólares de cada una, lo que le habría dejado ganancias cercanas a los 20 millones de dólares mensuales, unos 240 millones de dólares al año.
Once días después del bloqueo masivo de cuentas, el 15 de febrero de 2021, Arcos Romero presentó una demanda de amparo contra la inmovilización de sus recursos; un juez no le concedió la suspensión definitiva. Según los documentos de la UIF revisados por MCCI, era considerado uno de los dos principales operadores financieros de la mafia rumana en México y estuvo detrás de la constitución de 14 empresas fachada empleadas para lavar dinero de la organización mediante la compra de inmuebles, automóviles y joyas.
Una de esas sociedades, Momvavi Grupo Constructor SA de CV —señalada como vehículo del grupo de Tudor para transferencias millonarias al extranjero—, tiene a Arcos Romero como accionista mayoritario y fue catalogada por el SAT como empresa fantasma desde marzo de 2019. La UIF identificó además que era titular de 21 cuentas bancarias con movimientos atípicos: entre septiembre de 2015 y marzo de 2016, una cuenta de BBVA en la que figuraba como apoderado registró depósitos por 46.2 millones de pesos y retiros por 195.1 millones de pesos; otra cuenta, en Banco Santander, acumuló depósitos por 39.5 millones de pesos y retiros por 42.3 millones de pesos entre diciembre de 2015 y marzo de 2016.

Pese al bloqueo y a los señalamientos, Arcos Romero nunca fue detenido por autoridades federales. Ya incorporado a la Lista de Personas Bloqueadas, promovió dos amparos contra posibles órdenes de aprehensión —conocidos como “amparos rastreadores”— en agosto y septiembre de 2023, el mismo año en que se sumó al equipo de Marín Mollinedo en la ANAM. En ambos casos, las autoridades responsables, entre ellas la Fiscalía General de la República, negaron la existencia de esas órdenes y los amparos fueron sobreseídos. En junio pasado, mientras Marín Mollinedo intensificaba la promoción de su imagen rumbo a la candidatura, Arcos Romero presentó un nuevo amparo rastreador por una eventual orden de aprehensión en su contra.
De la ANAM a la campaña interna de Morena
Aunque no existe rastro de su paso por Aduanas ni en la Declaranet ni en la Plataforma Nacional de Transparencia, MCCI accedió a documentos oficiales que sí lo ubican en la oficina del titular. Un oficio de abril de 2023 dirigido a funcionarios de la ANAM sobre el programa “Tianguis del Bienestar” lo identifica como director general adscrito a la dependencia. El acta de entrega-recepción del 26 de diciembre de 2022, día en que Horacio Duarte cedió el cargo a Marín Mollinedo, registra además su participación como testigo del acto.
La cercanía entre ambos no se limitó al servicio público. MCCI corroboró la identidad de Arcos Romero con personal de la ANAM y lo ubicó en múltiples videos de la campaña interna de Marín Mollinedo, donde aparece como parte del séquito que lo escolta. El 22 de junio se le vio en un festejo del Día del Padre organizado por legisladores locales, previo al registro de Marín Mollinedo en el proceso interno; ese día apareció flanqueando al aspirante en al menos seis ocasiones. El 25 de junio volvió a aparecer en un video promocional grabado en el sur de Quintana Roo. Y el 26 de junio acompañó a Marín Mollinedo a su registro como aspirante a la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional —nombre que da Morena a sus procesos internos para elegir candidatos a las gubernaturas—, en un evento celebrado en el World Trade Center de la Ciudad de México.
A ese registro también asistió Alex Tonatiuh Márquez Hernández, conocido como “Lord Relojes”, ex director de Investigación Aduanera y también integrante del equipo de Marín Mollinedo en la ANAM, removido del cargo en diciembre pasado tras señalamientos de corrupción y después de que Estados Unidos le retirara la visa.
A finales de mayo, Arcos Romero —afiliado a Morena en Quintana Roo, según la Plataforma Nacional de Transparencia— presentó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) una solicitud para registrar la marca “Rafa Marín” en calidad de representante legal de Marín Mollinedo, como documentó el 19 de junio el diario El Sol de Yucatán.
Marín Mollinedo, próximo desde hace décadas al expresidente Andrés Manuel López Obrador y primo de Nicolás Mollinedo —su chofer y coordinador de logística—, sería, según fuentes morenistas citadas en la investigación, la apuesta del partido para la candidatura si se rompe la alianza con el Partido Verde, que abriría paso a la postulación de Eugenio “Gino” Segura.
MCCI buscó la postura de Marín Mollinedo desde el viernes 7 de agosto a través de su equipo cercano; hasta la publicación del reportaje no obtuvo respuesta.





