Crónica de una mirada al interior de Aguakan durante las distintas fases de respuesta a un simulacro.
A las 9:57 de la mañana del pasado viernes 21 de agosto, una alarma marcó el inicio de un simulacro de emergencia química en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Norponiente de Aguakan. El ejercicio recreó uno de los escenarios más exigentes para una instalación que trabaja con gas cloro: una fuga provocada por una falla mecánica y el supuesto colapso simultáneo de tres sistemas automáticos de seguridad.
La emergencia era ficticia, pero la respuesta fue real, lo que permitió poner a prueba la capacidad operativa, la preparación del personal y la eficiencia de los protocolos de seguridad de Aguakan.

El ejercicio se diseñó para evaluar el nivel de preparación de la organización ante un escenario en el que las barreras tecnológicas presenten fallas. Para ello, se simuló la pérdida del sistema de vacío, de las válvulas de autocierre y del lavador de gases (scrubber), elementos fundamentales para prevenir, aislar y reducir los efectos de una eventual fuga.
10:03 AM | Evacuación y activación del Comando de Respuesta
A las 10:03 de la mañana se activó la alarma y, de manera inmediata, el personal fue evacuado hacia una zona segura considerando la dirección del viento. Paralelamente, las brigadas se concentraron en la zona “fría” —de bajo peligro— para preparar la intervención.
El Comando de Respuesta coordinó el operativo mientras cada grupo asumía sus funciones de manera ordenada, eficiente y conforme a los protocolos establecidos.
10:08 AM | Brigada especializada ingresa a la zona de intervención
A las 10:08 de la mañana, durante la etapa crítica del ejercicio, la Brigada de Productos Químicos ingresó a la zona “caliente” (de alto peligro). El equipo acudió equipado con trajes encapsulados de Nivel A —el equipo de protección personal más avanzado, diseñado para aislar por completo el cuerpo, la piel y el sistema respiratorio— y equipos de respiración autónoma.
Los brigadistas localizaron el punto de fuga y realizaron los ajustes necesarios para recuperar la contención de la válvula, demostrando la capacidad del personal especializado para actuar de manera coordinada ante un escenario de alta exigencia.
Aguakan cuenta con infraestructura especializada y tecnología de punta para el manejo seguro del gas cloro, respaldadas por protocolos rigurosos y capacitación permanente. Esta combinación permite que la tecnología y el factor humano trabajen en sinergia para responder con rapidez, precisión y seguridad.
10:09 AM | Control de la emergencia y atención médica
Una vez controlada la fuga, se activaron las etapas posteriores del protocolo. A las 10:09 de la mañana se realizó la descontaminación y la revisión médica correspondiente, garantizando así la seguridad de todos los participantes.
10:11 AM | Concluye el simulacro con una respuesta eficiente
A las 10:11 de la mañana concluyó el simulacro, logrando un tiempo neto de respuesta de 14 minutos.
El ejercicio permitió evaluar la capacidad de reacción y la coordinación de los equipos de emergencia, quienes ejecutaron con exactitud las acciones establecidas en el protocolo para atender una fuga de gas cloro. El resultado reflejó una respuesta ágil, ordenada y coordinada que refuerza la preparación del personal ante cualquier contingencia.
Más allá del tiempo registrado, la práctica demostró la eficiencia de un modelo de seguridad que integra tecnología, infraestructura, procedimientos claros y personal altamente capacitado.
Preparación que hace la diferencia
Para Aguakan, la seguridad es un compromiso permanente. Después de cada simulacro, se revisan los tiempos, los procedimientos y la coordinación operativa para identificar áreas de oportunidad y fortalecer continuamente la capacidad de respuesta.
Asimismo, una emergencia química requiere coordinación más allá de los límites de la planta. Por ello, estos ejercicios contribuyen a estrechar la colaboración con Protección Civil, Bomberos, servicios médicos y otras instituciones.
Con este tipo de ejercicios, Aguakan refrenda su compromiso con una operación segura, eficiente y tecnológicamente avanzada, apoyada en instalaciones especializadas y un equipo preparado para actuar con precisión ante situaciones de alta exigencia.





