CANCÚN, 7 de octubre.- Quintana Roo perdió más de 508 mil turistas en el primer semestre de 2026, el equivalente a 7.1 días con todos sus hoteles vacíos, y tiene programados 800 mil asientos de avión menos para el cierre del año. Con esas cifras, los dirigentes hoteleros del Caribe mexicano sostuvieron que no tiene sentido que el gobierno federal encarezca el boleto aéreo con un aumento al Derecho de No Residente (DNR).
La propuesta, incluida en el Paquete Económico 2027, eleva el cobro de 983 a 1,334.80 pesos por visitante extranjero, 35.8% más.
El argumento central lo planteó Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya: si la explicación reiterada de la baja en plazas aéreas es que la turbosina encareció el boleto, un derecho más alto agrava el problema. “¿Cómo nosotros vamos a incrementar el DNR e incrementar el precio del boleto?”, cuestionó en conferencia de prensa.
Chaves informó que el turismo aéreo al destino cayó 4.6% entre enero y agosto, y que la llegada de pasajeros internacionales a Cancún bajó 6.1%. Sumados Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, el país recibió 1.6 millones de pasajeros internacionales menos que en el mismo periodo de 2025, “que ya no fue un año del todo bueno”.
La oferta de asientos anticipa que la tendencia seguirá. De septiembre a diciembre hay 800 mil plazas menos hacia el Caribe mexicano, una reducción de 17%, y de enero a abril de 2027 el desfase es de 5.3%, alrededor de 500 mil asientos.
El dirigente rechazó que el viajero estadounidense haya dejado de viajar. El principal mercado de Quintana Roo cayó 10.2% entre enero y agosto, mientras sus viajes a Europa crecieron 1.1%. “El turismo ha cambiado de destino”, dijo.
Añadió que otros destinos de playa enfrentan el mismo precio del combustible, no aumentan sus cobros y crecen. “¿Por qué crecen y nosotros no?”, preguntó, y atribuyó la diferencia a que México carece de una promoción institucional “como lo tienen nuestros competidores”.
Chaves dimensionó lo que está en juego: el destino recibe la mitad de los turistas que llegan al país y los visitantes aéreos que pernoctan dejan 80% de la derrama turística.
Miriam Cortés Franco, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo (Acluvaq), aportó el corte de enero a junio. El mercado estadounidense dejó de enviar 359,033 turistas respecto al primer semestre de 2025 y el nacional, 198,959.
El saldo para el estado supera los 508 mil visitantes menos, más del doble de la pérdida registrada entre 2024 y 2025, que fue de 238,543. En todo 2025 la entidad perdió 749,212 turistas.
“Esto significa 7.1 días cero ocupación de hoteles en Quintana Roo. Así de fuerte”, resumió. Aclaró que la caída obedece a la suma de muchos factores: “No queremos echarle la culpa a nadie”.
Rodrigo de la Peña, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, recordó que el DNR se creó en 1998, se modificó en 2002 y destinaba parte de su recaudación a la promoción turística. La desaparición del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) dejó, dijo, “un vacío institucional como país”.
Reconoció el trabajo del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), pero advirtió que sus recursos no alcanzan para contrarrestar las estrategias de los competidores.
De la Peña informó que hace dos semanas los hoteleros se reunieron en la Ciudad de México con la titular de la Secretaría de Turismo federal para exponerle su temor por las repercusiones del aumento. “No queremos perder competitividad”, afirmó, y precisó que el sector busca “presentar información y propuestas, no limitarnos a expresar inconformidad”.
La Secretaría de Hacienda entregó el Paquete Económico 2027 al Congreso el 8 de septiembre. De aprobarse en sus términos, el DNR acumularía un alza cercana a 55% desde 2025, cuando rondaba los 861 pesos.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la medida en septiembre: afirmó que el aumento no es alto, que no afectará al turismo y que los recursos adicionales se destinarán a digitalizar los trámites migratorios en los puntos de entrada al país. La mandataria atribuyó la presión sobre el sector al alza internacional de la turbosina, el mismo factor que los hoteleros esgrimen para rechazar el incremento.
El aumento no es definitivo. Requiere el aval del Congreso y el plazo de la Cámara de Diputados para votarlo vence el 20 de octubre; de aprobarse, entraría en vigor en enero de 2027.




