CANCÚN, Q. ROO.– Colectivos ambientalistas y especialistas en recursos hídricos encendieron las alarmas ante el avanzado estado de contaminación que presentan decenas de cenotes urbanos en Cancún, una situación que amenaza con impactar de manera irreversible la calidad del acuífero subterráneo de la región.
Estudios y monitoreos en cuerpos de agua dentro de la mancha urbana han detectado la presencia de materia orgánica, coliformes fecales, microplásticos y metales pesados derivados del vertimiento de residuos sólidos y descargas de aguas residuales sin tratar.
Porosidad del suelo acelera el deterioro
Especialistas en hidrogeología recordaron que el suelo kárstico que caracteriza a Quintana Roo funciona como una gran esponja porosa, lo que significa que cualquier contaminante arrojado en la superficie o en un cenote se filtra rápidamente a las corrientes subterráneas que abastecen a la ciudad y desembocan en el Mar Caribe.
Entre los principales factores que agravan esta crisis destacan el vertiginoso crecimiento habitacional en zonas no municipalizadas, la falta de infraestructura de alcantarillado sanitario en asentamientos irregulares y la deposición clandestina de escombros y basura doméstica en cavidades naturales.
Urgen planes integrales de rescate y drenaje
Ante este escenario durante este 2026, organizaciones de la sociedad civil solicitaron la intervención coordinada de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) y el Ayuntamiento de Benito Juárez.
Las exigencias contemplan la ampliación obligatoria de la red de drenaje sanitario a cargo de la empresa concesionaria, la aplicación de sanciones severas a quienes utilicen los cenotes como tiraderos y el fortalecimiento de las jornadas comunitarias de saneamiento para preservar el patrimonio natural y la salud pública en Cancún.




