CHETUMAL, Q. ROO.– A pesar de las jornadas de limpieza y los llamados continuos a la ciudadanía, la proliferación de basureros clandestinos en predios deshabitados y avenidas de la periferia se mantiene como un desafío prioritario para la salud pública y el ordenamiento urbano de Chetumal en este 2026.
Vecinos de diversas colonias de la capital del estado han denunciado la acumulación constante de desechos domésticos, materiales de construcción, llantas e incluso electrodomésticos en desuso en esquinas y áreas verdes, lo que genera malos olores y una degradación del entorno comunitario.
Focos de infección y riesgos ambientales
Especialistas en salud e higiene ambiental advirtieron que estos tiraderos irregulares funcionan como criaderos potenciales para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya, además de atraer fauna nociva como roedores e insectos vectoriales.
De igual forma, durante la época de sequía y altas temperaturas, la acumulación de residuos secos y botellas de vidrio en los baldíos incrementa de forma alarmante el riesgo de incendios urbanos por el efecto lupa, amenazando las viviendas aledañas.
Operativos de vigilancia y sanciones
Ante esta situación, la Dirección de Servicios Públicos y la Coordinación de Ecología del municipio de Othón P. Blanco reforzaron las brigadas de saneamiento y los recorridos de inspección en los focos rojos detectados de la ciudad.
Las autoridades municipales recordaron que arrojar basura en sitios no autorizados constituye una falta grave al Reglamento de Justicia Cívica, por lo que reiteraron que se aplicarán sanciones administrativas y multas económicas de consideración a quienes sean sorprendidos en flagrancia contaminando los espacios públicos de Chetumal.




