CANCÚN, 20 de septiembre.- Cada habitante de Cancún desecha 260 gramos de alimentos al día, cerca de 95 kilos al año, lo que coloca a la ciudad en el segundo lugar nacional en desperdicio de comida, solo detrás de Guadalajara, de acuerdo con un estudio de Cáritas Banco de Alimentos.
La medición se realizó durante dos semanas en hogares seleccionados con apoyo del INEGI, con la participación de especialistas, catedráticos y estudiantes de la Universidad del Caribe, la Universidad de Quintana Roo y la Universidad Politécnica.
Miguel Gutiérrez Pacheco, director de Cáritas Banco de Alimentos, explicó que el estudio separó los residuos evitables, como alimentos que se echaron a perder por almacenarse demasiado tiempo, de los no evitables, como cáscaras y huesos.
El resultado: 59 por ciento de la comida desperdiciada en los hogares de Cancún era evitable, es decir, todavía podía aprovecharse o donarse.
Gutiérrez Pacheco señaló que el problema tiene impactos ambientales, por la emisión de gases de efecto invernadero; económicos, por el agua, la energía, el trabajo y el transporte invertidos en producir alimentos que terminan en la basura, y sociales, en un estado donde alrededor de 493 mil personas enfrentan dificultades para acceder a una alimentación nutritiva y de calidad.
HOTELES Y RESTAURANTES
El sector hotelero y restaurantero de Cancún desperdicia hasta cinco toneladas de comida al día, según datos del Banco de Alimentos. Parte de esos alimentos es apta para consumo humano, pero su recuperación exige protocolos sanitarios, sobre todo en comida preparada, que requiere mantener la cadena de frío o caliente durante el almacenamiento y el traslado.
Gerardo Macedo Díaz, consejero de Casa Nuevo Corazón, informó que se han reunido con hoteleros y restauranteros para obtener donativos de alimentos no preparados e insumos que no requieran refrigeración, con el fin de ampliar la atención a familias vulnerables. Reconoció disposición de las empresas, aunque los protocolos de transporte siguen siendo el principal obstáculo.
El chef César Hernández Palma explicó que los hoteles deben desechar la comida cuando vence el periodo permitido por sus políticas internas o cuando no pueden garantizar la temperatura adecuada durante el traslado, aun si el alimento conserva sus propiedades.
RESCATE DE ALIMENTOS
Cáritas Banco de Alimentos recibe productos de hoteles, restaurantes y supermercados, y opera el programa Al Rescate, que mediante una aplicación móvil coordina la recuperación de excedentes de comida cocinada del sector turístico. En 2024, Cáritas Quintana Roo reportó 9 mil 424.69 kilos rescatados con esta estrategia.
A estos esfuerzos se suman la asociación Integración Para la Vida (Inpavi), que distribuye despensas a familias vulnerables, y la Agencia de Seguridad Alimentaria de Quintana Roo, cuyo programa “Comemos Tod@s” amplió en 2026 su cobertura a 60 mil familias en los 11 municipios del estado.
Aunque Quintana Roo cuenta con legislación para fomentar la donación de alimentos, el sociólogo Oliver Tabares Castro advirtió que el principal reto es contar con recursos suficientes para recolectar, transportar, conservar y distribuir los productos, y evitar que la comida aprovechable termine en los rellenos sanitarios.




