Chetumal.- Luego de darse a conocer que varios de los siperdelegado en los estados, incluyendo Arturo Abreu Marín, son vigilados por Unidad de Inteligencia Financiera y que ya se considera su cambio, el gobernador Carlos Joaquín señaló que no tiene notificación alguna al respecto.
Hace unos días se informó que la Unidad de Inteligencia Financiera, la Secretaría de Hacienda, la de la Función Pública y la Fiscalía General de la República investigan por presunto desvío de recursos públicos destinado a programas sociales, nepotismo y operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) a 10 de los superdelegados designados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
los funcionarios que estarían sujetos a investigación son:
Aldo Emmanuel Ruiz Sánchez, Juan Carlos Loera de la Rosa, José Antonio Aguilar Castillejos, Indira Vizcaíno Silva, Mauricio Hernández Núñez, Rodrigo Abdalá Dartigues, Gabino Morales Mendoza, Jaime Montes Salas, Jorge Taddei Bringas y Armando Zazueta Hernández.
Sin embargo hay otros superdelegados en la mira de la UIF, como el de Quintana Roo, Arturo Abreu Marín, quien ha sido acusado por otros actores políticos de aprovechar su posición para “colocar” a parientes, amigos y allegados en puestos clave de dependencias federales en el Estado.
Al respecto el jefe del Ejecutivo del Estado comentó que no tiene información al respecto, ni tampoco ha sido notificado por alguna por el gobierno federal para verificar estos hechos.



