CANCÚN, Q. ROO.– Ante el constante reporte de ejemplares merodeando cerca de áreas públicas y comerciales, biólogos y autoridades de Protección Civil en Benito Juárez lanzaron un llamado enérgico a la población y al sector turístico para respetar el hábitat natural de los cocodrilos en Cancún, recordando que la infraestructura urbana colinda directamente con el ecosistema de estos reptiles.
El Sistema Lagunar Nichupté y las zonas de manglar de la zona hotelera constituyen el hogar histórico de las especies Crocodylus moreletii (cocodrilo de pantano) y Crocodylus acutus (cocodrilo de río). Los expertos señalan que el aumento en los avistamientos —comunes en zonas de muelles, canales residenciales y campos de golf— no se debe a una sobrepoblación o “invasión” de la fauna, sino a los ciclos naturales de desplazamiento por alimentación, reproducción y variaciones en los niveles del agua tras las lluvias.
El peligro de humanizar a la fauna silvestre
Una de las mayores preocupaciones expresadas por las brigadas de Ecología es la mala práctica de algunos ciudadanos y operadores turísticos que alimentan a los ejemplares para fotografiarlos o atraer la atención de los visitantes. Este acto altera drásticamente el comportamiento del animal, haciendo que asocie la presencia humana con comida, lo que eleva el riesgo de incidentes o ataques defensivos.
Las autoridades recordaron que los cocodrilos desempeñan un papel crucial como depredadores tope en el equilibrio ecológico del manglar, controlando las poblaciones de otras especies y manteniendo la salud del cuerpo de agua.
Refuerzan señalética y monitoreo
Para garantizar una coexistencia segura, dependencias municipales en coordinación con asociaciones ambientales han reforzado la instalación de letreros de advertencia en los puntos de mayor avistamiento de la zona hotelera. Asimismo, se mantienen activos los protocolos de la Mesa de Trabajo del Comité de Protección de Cocodrilos para la reubicación de aquellos ejemplares que representen un riesgo inminente en zonas habitacionales.
Finalmente, se exhortó a la ciudadanía a reportar cualquier espécimen fuera de su entorno a través del número de emergencias 911, evitando por completo intentar capturarlos, agredirlos o interactuar con ellos.




