TULUM.— La desaceleración que enfrenta actualmente el sector de la construcción en Tulum ya comenzó a generar preocupación entre profesionistas, desarrolladores e inversionistas, luego de que la actividad constructiva registrara una caída estimada de entre 40 y 50 por ciento durante los últimos meses, de acuerdo con el Colegio de Ingenieros y Arquitectos de Tulum A.C.
El presidente del organismo, Jesús Hernández Valencia, atribuyó este panorama principalmente al impacto que ha resentido el sector turístico, situación que ha provocado una disminución en nuevas inversiones y proyectos inmobiliarios dentro del municipio. Aunque reconoció que la industria permanece “estable”, admitió que el ritmo de crecimiento ya no es el mismo que se observó en años anteriores.
“Este momento también debe verse como una oportunidad para reorganizar al gremio y replantear el rumbo del desarrollo urbano en Tulum”, señaló Hernández Valencia, al considerar necesario fortalecer la coordinación entre arquitectos, ingenieros, maestros de obra, desarrolladores, inmobiliarias y brokers para evaluar las condiciones actuales del municipio y evitar un crecimiento desordenado.

El dirigente destacó que Tulum todavía conserva ventajas competitivas importantes gracias a proyectos federales como el Aeropuerto Internacional de Tulum y el Tren Maya, obras que continúan posicionando al destino como uno de los puntos con mayor potencial de crecimiento en el sureste mexicano. Sin embargo, insistió en que uno de los principales retos será mejorar los mecanismos de regulación urbana y supervisión de permisos de construcción.
En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades municipales para reforzar la revisión de licencias, permisos y procesos de fiscalización, con el objetivo de garantizar un crecimiento planificado y sustentable. Además, advirtió que la falta de orden urbano podría generar problemas similares a los registrados en otros destinos turísticos del país, como afectaciones ambientales, deficiencias en servicios públicos y complicaciones de movilidad. Pese al escenario actual, estimó que la industria podría recuperar un auge importante hacia el año 2027.




