CIUDAD DE MÉXICO, 30 de octubre — Entre aplausos, flores blancas y música purépecha, el Palacio de Bellas Artes rindió este viernes un homenaje de cuerpo presente a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del PRD y tres veces candidato a la Presidencia de la República, quien falleció el miércoles 28 de octubre a los 92 años de edad. Durante la ceremonia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que propuso a la familia que los restos del ingeniero descansen en la Rotonda de las Personas Ilustres.
“Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano es un hombre valiente, está en la historia de México”, dijo la mandataria entre aplausos de los asistentes, en un breve mensaje que ofreció por invitación de Lázaro Cárdenas Batel, hijo del homenajeado y jefe de la Oficina de la Presidencia. Cerró su intervención con un “¡Que viva Cuauhtémoc!”.
Sheinbaum equiparó la valentía del ingeniero con la de su padre, el general Lázaro Cárdenas del Río: si el expresidente la mostró con la reforma agraria, su hijo lo hizo al encabezar a finales de los años ochenta la lucha por la democracia que desembocó en la elección presidencial de 1988.
Minutos después, Lázaro Cárdenas Batel confirmó que la familia acepta la propuesta de que su padre ingrese a la Rotonda de las Personas Ilustres, ubicada en el Panteón Civil de Dolores. Se dijo muy conmovido por las palabras que se pronunciaron durante la ceremonia.
La llegada del féretro
Los restos de Cárdenas Solórzano fueron trasladados desde el Panteón Francés, donde la víspera se realizó un velorio privado, y llegaron al vestíbulo de Bellas Artes alrededor de las 12:30 horas. Decenas de personas que esperaban en el recinto los recibieron con un aplauso prolongado.
Sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila Cárdenas Batel colocaron dos banderas de México sobre el ataúd y montaron la primera guardia de honor. El féretro quedó al centro del vestíbulo, rodeado de arreglos de flores blancas y frente a una fotografía de gran formato del ingeniero, mientras el grupo Los Erandi de Paracho interpretaba música tradicional de Michoacán, la tierra de la familia Cárdenas.

La presidenta llegó minutos antes de las 16:00 horas, fue recibida por Lázaro Cárdenas Batel y, acompañada por los hijos del ingeniero y por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, montó guardia de honor junto al féretro.
Al homenaje acudieron también integrantes del gabinete federal, entre ellos el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, quien hizo guardia junto con ciudadanos; la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, quien preparó la ceremonia con la familia, y la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena. Asistió además el embajador de China en México, Chen Daojiang, quien dio el pésame a Lázaro Cárdenas Batel.
Representantes de comunidades indígenas se sumaron a la despedida para agradecer el respaldo del ingeniero a los derechos de los pueblos originarios, y desde temprano ciudadanos hicieron fila en las afueras del recinto para darle el último adiós entre consignas de “¡Larga vida a Cuauhtémoc Cárdenas!”.
Un adiós en el recinto de los grandes
Con este homenaje, Cárdenas Solórzano se suma a la lista de figuras despedidas en Bellas Artes, una tradición que inició en 1949 con el muralista José Clemente Orozco y que ha incluido a Frida Kahlo, María Félix, Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Chavela Vargas, Gabriel García Márquez, Juan Gabriel y José José, entre otros.
Ingeniero civil de profesión, Cuauhtémoc Cárdenas fue gobernador de Michoacán y senador; encabezó en 1987 la Corriente Democrática que rompió con el PRI y lo llevó a competir por la Presidencia en 1988, en una elección marcada por la caída del sistema de cómputo. Fue candidato presidencial también en 1994 y 2000, fundó el Partido de la Revolución Democrática en 1989 y en 1997 se convirtió en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido por voto popular.
Fotos: Especial




