PLAYA DEL CARMEN, 22 de septiembre.— Con un mensaje de alto contenido político, la presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, dejó claro en su Segundo Informe de Gobierno que buscará dar continuidad a su proyecto al frente de Playa del Carmen rumbo a 2027, y lo hizo sin rodeos ante la gobernadora Mara Lezama.
“Este informe no representa un punto final. No es una despedida”, afirmó en la Plaza 28 de Julio. “No vamos a detenernos a la mitad del camino.”
La alcaldesa fijó la ruta hacia la elección: cuando llegue el momento político de su movimiento, dijo, caminará con la ciudadanía y “ratificaremos de manera contundente este proyecto que siempre ha estado en sus manos”. Y resumió su apuesta en una frase que ancló todo el discurso: “La continuidad no se impone ni se decreta: se gana con trabajo, cercanía y resultados”.
Lejos de plantear la reelección como un trámite, Mercado la vinculó con la idea de una transformación inconclusa. “No llegamos para administrar los problemas de siempre. Llegamos para transformar nuestra ciudad”, sostuvo, y enumeró lo que, a su juicio, falta por hacer: calles por recuperar, familias por acompañar y una ciudad que llevar al siguiente nivel.
UN LIDERAZGO “COMPARTIDO”
Buena parte del mensaje estuvo dedicada a definir su estilo de gobierno. “El liderazgo no es celoso: es compartido y generoso”, dijo a su gabinete, al que presentó como un equipo que “no se raja”. Y remató con una de las frases más aplaudidas de la noche: “El liderazgo no se presume: se ejerce con el ejemplo”.
La alcaldesa trazó también su visión del oficio político. “En política no basta con tener mano izquierda ni con saber sonreír aun cuando algo no nos guste”, afirmó; los nuevos tiempos, agregó, exigen “ser atrevidos, valientes e intrépidos; construir puentes donde nadie imaginó que podían existir”, pero también saber poner límites a quienes no tienen intención de construir a favor de Playa del Carmen.
En un reconocimiento poco habitual en un informe, admitió que en su equipo los errores están permitidos. “Solamente quien no hace nada, nunca se equivoca”, dijo, y pidió a sus colaboradores no perder la humildad para corregir.
Mercado insistió en la cercanía como sello de su administración —“no gobernamos desde el escritorio; gobernamos en el territorio”— y en una idea de servicio que colocó por encima del cargo: “Este pueblo no nos debe nada; nosotros se lo debemos todo”.
La política, añadió, también es dialogar con quienes piensan diferente y entender que “todos estamos de paso”: al final, dijo, no permanecen los cargos, sino la huella que se deja en la vida de las personas.
MANO FIRME
El tono conciliador tuvo contrapeso. La alcaldesa advirtió que su gobierno no solapará a ningún funcionario que le falle a Playa del Carmen, “sea de esta o de administraciones anteriores”, y resumió su postura en tres elementos: mente fría para tomar decisiones difíciles, carácter para sostenerlas y, sobre todo, corazón.
Hacia los inversionistas envió una señal de certeza: “El gobierno debe ser un facilitador, nunca un obstáculo” para quien quiere invertir, emprender y generar empleos.
LOS ALIADOS
El respaldo político quedó a la vista. Mercado dedicó un extenso agradecimiento a la gobernadora Mara Lezama, a quien reconoció por acompañarla “aun frente a las embestidas y los ataques malintencionados”. “Cuando Mara Lezama le responde rápidamente a Estefanía, no le está respondiendo solamente a una presidenta municipal: le está respondiendo al pueblo de Playa del Carmen”, dijo.
También cerró filas con Gino Segura, a quien presentó como el rostro de “un futuro que comienza a construirse con la visión de un joven nacido en Quintana Roo”. “Cuentas siempre conmigo y con todo este equipo”, le aseguró.
A la mitad de su gestión, Estefanía Mercado eligió su Segundo Informe no para despedirse, sino para pedir que la juzguen por resultados. La definición, como ella misma dijo, llegará cuando corresponda; el mensaje, en cambio, ya quedó enviado.




