CANCÚN, 5 de abril. – El sector náutico de Quintana Roo se encuentra en estado de alerta, pues la Asociación de Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQR A.C.)denunció que la falta de criterios claros y la nula comunicación por parte de la Capitanía de Puerto de Isla Mujeres están asfixiando la operación turística en el Caribe Mexicano, provocando una caída estrepitosa en la actividad durante plena temporada alta.
Operación en picada: Del 70% al 40% en un solo día
Lo que debía ser el punto máximo de la temporada de Semana Santa se ha convertido en un caos logístico. Según la ANQR, la discrecionalidad en las decisiones de la autoridad marítima ha desplomado la operación:

• Impacto en la capacidad: Las empresas pasaron de operar al 70% a apenas un 40% de su capacidad debido a cierres intempestivos.
• Caos en avisos: Tan solo este sábado, se anunció la apertura del puerto por la mañana para ordenarse su cierre a embarcaciones menores apenas una hora después.
• Dependencia crítica: El 70% de las excursiones que salen de Cancún dependen de Isla Mujeres; sin puerto abierto, la oferta turística se colapsa.
Falta de comunicación institucional
La principal queja de los empresarios no es solo el clima, sino la limitada comunicación con el titular de la Capitanía. El sector privado señala que la incertidumbre impide planificar servicios, afectando no solo las ganancias de las empresas, sino el empleo y la imagen del destino ante el turismo internacional.
“Es indispensable avanzar hacia criterios operativos más previsibles que permitan al sector planificar de manera responsable”, sentenció la Asociación.
La estadística es alarmante para el motor económico del estado: en lo que va del año, el puerto de Isla Mujeres ha acumulado 30 días de cierre. Para los náuticos, esto representa una pérdida de competitividad frente a otros destinos y una afectación directa a la economía local que depende totalmente del flujo de visitantes.
Los Asociados Náuticos hicieron un llamado urgente a la Autoridad Marítima Nacional para:
1. Restablecer puentes de comunicación efectivos.
2. Unificar criterios de seguridad que no comprometan innecesariamente la operatividad.
3. Recuperar esquemas de coordinación que funcionaron con éxito en años anteriores.
La falta de certeza jurídica y operativa pone en riesgo la derrama económica de una de las temporadas más importantes para Quintana Roo, dejando a las empresas a la deriva ante decisiones burocráticas abruptas.




