Septimio Severo fue conocido como uno de los buenos emperadores de Roma y gobernó del 193 al 211 después de Cristo. Se considera bueno porque reestableció el orden después Cómodo y su tiranía. Septimio fue el padre de una de las dinastías más controversiales del imperio y de las que, por desgracia, se han conocido solo a través del cine con filmes como Gladiador 2 algunas de las etapas menos agradables de dicha dinastía.
En efecto, Septimio Severo es el padre de Publio Septimio mejor conocido en la historia como Gueta y de Marco Aurelio Severo, conocido como Carcalla por los legionarios por su sanguinaria forma de luchar llevando siempre la capa color púrpura. La historia del cogobierno de Gueta y Carcalla, se documenta de forma un tanto alejada de la realidad en el filme antes mencionado, aunque la locura de Carcalla si lo llevó a acabar con la vida de su hermano y a decretar la damnatio memoriae, pena máxima para desaparecer de la historia de Roma la existencia de su hermano.
Septimio Severo fue abuelo (hasta donde he entendido) de Marco Aurelio Antonino, mejor conocido como Heliogábalo, nombre obtenido por el Dios sirio llamado “El Gabal”, precisamente por la influencia de su abuela: Julia la emperatriz. Quien es uno de los personajes más interesantes de la historia para aquellos que quieren conocer el poder ejercido por la mujer en el mundo.
Santiago Posteguillo, historiador y novelista, le dedica más de dos mil páginas a la emperatriz Julia Domna, quien era originaria de Siria e hija de un alto sacerdote del Templo del Sol, por lo que ella era considerada una mujer extraordinariamente culta antes de ser emperatriz de Roma al casarse con Septimio Severo.
Julia Domna a la muerte de Septimio, logró posicionarse políticamente de manera importante en Roma para imponerse y lograr el cogobierno de sus hijos; y al momento de desatarse la locura de Carcalla, logró contener al Senado para que un guardia personal a quien señalan algunos autores como su amante, fuese el encargado del imperio hasta que su nieto heliogábalo cumpliera edad suficiente para poderasumir el imperio.
Y mientras Julia Domna trataba de contener al Senado y los diversos golpes de estado que emergían para despojar a la dinastía Severa del poder, el médico griego de Septimio denominado Galeno (de allí el mote a los médicos hoy en día) descubrió en el seno de la emperatriz una malformación en forma de cangrejo según dejó escrito, y al que le denominó: cáncer.
Es por ello que, en este mes rosa en el que se conmemora la lucha contra el cáncer de mama, que para muchos comenzó en Estados Unidos como el Mes Nacional de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama en octubre de 1985, es importante conocer que la palabra “cáncer” emana de la descripción que el griego Galeno hizo del seno de la emperatriz Julia Domna en Roma poco antes de que ella decidiera quitarse la vida en el año 217 después de Cristo.- HAN




