CANCÚN, 4 de septiembre.- Dos congresistas del estado de Nueva York constataron de manera directa la destrucción de selva y la contaminación de ríos subterráneos que provocó la construcción del Tramo 5 del Tren Maya, entre Cancún y Tulum, durante una visita reciente a la Riviera Maya que incluyó un recorrido por el sistema de cuevas Aktun T’uyul.
Karines Reyes, asambleísta por el Distrito 87, y Emerita Torres, del Distrito 85, ambas demócratas, llegaron a Quintana Roo el 28 de agosto. Su agenda incluyó una reunión con la gobernadora Mara Lezama y encuentros por separado con organizaciones de la sociedad civil en Playa del Carmen, antes de sostener también reuniones con legisladores mexicanos en la Ciudad de México.
Durante el recorrido por las cavernas, las legisladoras observaron pilotes de la estructura del tren que atraviesan el techo de las cuevas y afectan la transparencia del acuífero. “Se me eriza la piel. Estábamos cruzando el río y miro hacia mi derecha y veo el primer… esa estructura de metal”, relató Torres. Reyes, por su parte, calificó la experiencia como “una visita de contradicciones” entre la belleza del sistema acuífero y el impacto del megaproyecto.
Ambas coincidieron en la necesidad de exigir estudios de impacto ambiental previos a este tipo de obras y en aplicar el principio precautorio para evitar daños irreversibles. Reyes reconoció que México cuenta con leyes ambientales sólidas, aunque señaló que su cumplimiento resulta clave para evitar la impunidad en proyectos de gran escala.
Las legisladoras explicaron que su interés en la región responde a su trabajo legislativo vinculado con la crisis climática y a los paralelismos que identifican con la población hispana de Nueva York y con la situación de Puerto Rico, donde el proyecto turístico Esencia enfrenta oposición similar a la de distintos desarrollos en Quintana Roo.
En su segundo día de trabajo en la entidad, representantes de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’Xíimbal, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), el Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), Moce Yax Cuxtalt y el movimiento Sélvame del Tren expusieron ante las congresistas el despojo de tierras para la construcción de parques solares, eólicos y granjas porcícolas, así como casos de persecución y desaparición de defensores del territorio.
Las organizaciones también documentaron ante las legisladoras el aumento de la presencia de la delincuencia organizada y la militarización de la región a partir de la llegada del tren, el deterioro económico que provoca el sargazo en Playa del Carmen y Tulum, la situación de los delfines en cautiverio en un delfinario de Cancún y la resistencia del gobierno estatal a ampliar el polígono del Santuario de la Tortuga Marina Xcacel-Xcacelito.




