CANCÚN, 10 de abril.— Magaly Achach Solís de Ayuso, primera mujer en presidir el municipio de Benito Juárez, falleció este viernes a los 71 años de edad, el mismo día en el que asumió la presidencia municipal hace 27 años.
Magaly Achach permanecía hospitalizada desde diciembre pasado en esta ciudad, luego de pasar por cirugías y terapias para recuperarse de una operación de tumores cerebrales, que ya le habían afectado la vista.

La noticia fue dada a conocer por sus hijas —Candy, Sonia y María José— a través de redes sociales y mediante un comunicado oficial, en el que informaron sobre el deceso de quien fuera una de las figuras más representativas en la historia política y social de Cancún.
Originaria de Tecoh, Yucatán, donde nació el 4 de marzo de 1955, Magaly Achach llegó en 1977 a la comunidad de Leona Vicario, para desempeñarse como maestra de secundaria.
Reconocida como una auténtica luchadora social, destacó por su labor en favor de los sectores más vulnerables. Fue fundadora y líder del Frente Único de Colonos (FUC), organización que defendía a familias asentadas en colonias irregulares de Cancún.
Su incursión en la política fue impulsada por el exgobernador de Yucatán Víctor Cervera Pacheco, consolidando posteriormente una carrera que la llevó a ocupar diversos cargos públicos.
Fue regidora de Benito Juárez de 1981 a 1984; diputada local en dos ocasiones (1984–1987 y 1990–1993); síndico municipal (1987–1990); y diputada federal en la LV Legislatura (1991–1994). Fue la primera mujer en ganar una elección interna dentro del PRI, justamente para ser candidata a legisladora federal.
En 1999 hizo historia al convertirse en la primera mujer presidenta municipal de Benito Juárez, cargo que desempeñó hasta 2002.
Además, como presidenta estatal de la Asociación Nacional Femenil Revolucionaria (ANFER), impulsó la participación de las mujeres en la vida política del estado.
Magaly Achach también fue reconocida por su carácter afable y cercano, así como por su devoción religiosa y su gusto por la música y los deportes como el béisbol, el box y la lucha libre.
El crecimiento y la historia de Cancún no pueden entenderse sin su liderazgo, que abrió camino para las mujeres en la política local y dejó un legado profundo en la vida pública del municipio.




