CHETUMAL, 18 de marzo.- En Quintana Roo, al menos 110 mil familias carecen de una vivienda propia, en medio de una demanda habitacional que supera los 220 mil derechohabientes, informó el director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Octavio Romero Oropeza.
El funcionario explicó que la entidad enfrenta un rezago significativo, impulsado por el crecimiento acelerado de la población y la falta histórica de vivienda accesible, especialmente para trabajadores que perciben entre uno y dos salarios mínimos.
“Durante años hubo derechohabientes con crédito, pero sin opciones de vivienda acordes a su presupuesto, o simplemente no había disponibilidad”, señaló.
A nivel nacional, el déficit alcanza cerca de 8 millones de viviendas, pero en Quintana Roo la situación es más apremiante debido a la presión demográfica y al alto costo del suelo.
Para atender esta problemática, el programa federal Vivienda para el Bienestar busca reducir parte del rezago en un plazo de dos años. Tan solo en 2026, se proyecta la construcción y entrega de 62 mil viviendas en el estado.
El titular del Infonavit indicó que el costo promedio de estas viviendas ronda originalmente el millón 200 mil pesos; sin embargo, con subsidios federales, el precio puede reducirse a poco más de 600 mil pesos, facilitando su adquisición para familias de bajos ingresos.
En el marco de este programa, este miércoles fueron entregadas 90 viviendas en Chetumal, como parte de la estrategia para ampliar el acceso a vivienda digna en la entidad.
Pese a estos avances, el reto sigue siendo mayúsculo: miles de familias continúan sin hogar propio o habitan viviendas precarias, lo que mantiene vigente la urgencia de ampliar la oferta habitacional en Quintana Roo.




