CIUDAD DE MÉXICO, 25 de agosto.- Legisladores de Morena y del Partido Verde exigieron al senador Enrique Inzunza Cázarez solicitar licencia al cargo antes de reincorporarse a sus funciones en el Senado, previsto para el 30 de agosto, fecha en que el legislador sinaloense planea presentarse a una reunión del grupo parlamentario de Morena, previo al arranque del periodo ordinario de sesiones el 1 de septiembre.
Inzunza dejó de asistir de forma presencial al Senado desde el 29 de abril, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo incluyera entre diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por presuntos vínculos con “Los Chapitos”, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Las autoridades estadounidenses lo acusan de haber permitido operaciones de narcotráfico en el estado a cambio de mantenerse en el poder, señalamientos que hasta ahora no derivan en una responsabilidad penal acreditada en su contra. Suman ya 118 días de ausencia del Congreso.
El vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila Anaya, calificó como un error que Inzunza regrese a sus funciones sin antes despojarse del fuero constitucional. “La mejor forma de someterse al escrutinio de la justicia es sin fuero constitucional”, declaró.
El coordinador de los senadores del Partido Verde, Jorge Carlos Ramírez Marín, recomendó al legislador mantener la licencia mientras avanzan las investigaciones en su contra. En el mismo sentido se pronunció el vicecoordinador de Morena en el Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien reconoció el derecho de Inzunza a ocupar su curul, pero le planteó la posibilidad de un “sacrificio político” que reduzca la presión sobre el partido en el poder.
No todas las voces dentro de la bancada oficialista respaldan esa postura. El senador Óscar Cantón Zetina rechazó que otros legisladores decidan en lugar de Inzunza, a quien recordó que llegó al Senado por votación popular directa.
La discusión ocurre en un momento sensible para Morena, que enfrenta el desgaste político derivado de los señalamientos estadounidenses contra funcionarios sinaloenses vinculados al gobierno estatal y federal. El regreso de Inzunza al Senado, sin licencia de por medio, se perfila como un nuevo punto de fricción dentro de la propia bancada a solo días del inicio del periodo ordinario de sesiones.





