PLAYA DEL CARMEN, 1 de septiembre.- Bajo esta ciudad existen más de 300 cuevas identificadas, parte del sistema subterráneo de agua dulce de la región, del cual 95 por ciento de los 30 cenotes que monitorea la organización de voluntarios Cenotes Urbanos presenta algún grado de contaminación.
La agrupación, que desde 2021 ubica, mapea y remedia fuentes de contaminación en el subsuelo, ha cartografiado hasta ahora 160 de esas cuevas. En sus recorridos ha documentado acumulación de basura, descargas de drenaje contaminadas y hallazgos como “bolsas con perros muertos en estado de putrefacción”, además de la presencia de coliformes, bacterias que indican contaminación de origen fecal.
Cenotes Urbanos atribuye buena parte del problema a que 25 por ciento de las viviendas de Playa del Carmen carece de sistema de drenaje, lo que deriva en descargas directas al subsuelo. En las colonias Colosio y Playacar, además, se ha reportado infiltración de agua salada, mientras que en otros puntos las construcciones se levantan a corta distancia de las cuevas o directamente sobre ellas.
El sistema de cuevas alberga fauna adaptada exclusivamente a ambientes subterráneos, como la anguila ciega y la dama blanca, y conserva vestigios arqueológicos mayas, entre ellos templos y adoratorios. Ese doble valor, ecológico y cultural, es lo que la organización busca proteger mediante jornadas de “redignificación de cuevas” para retirar desechos y un programa de monitoreo que analiza distintos parámetros de calidad del agua subterránea.
El trabajo de Cenotes Urbanos se realiza en coordinación con autoridades municipales y con comunidades locales, como los vecinos de Bosque Real, en un esfuerzo por frenar el deterioro de un recurso del que depende el abasto de agua dulce de Playa del Carmen.





