CIUDAD DE MÉXICO.- En la política mexicana pocas veces se escucha a un dirigente decir que se equivocó. Por eso destacó esta semana la postura de Hugo Eric Flores Cervantes, presidente nacional del partido PAZ, sobre la candidatura de Cuauhtémoc Blanco en Morelos en 2018.
“Una disculpa es poco. Aquí es un perdón absoluto, es otro nivel”, afirmó el dirigente, quien como presidente del entonces Partido Encuentro Social impulsó aquella postulación.
Asumir, no evadir
La fuerza del mensaje está en que Flores no traslada la responsabilidad a terceros. Reconoce que la decisión fue suya y explica con claridad lo que buscaba: “postular a alguien que fuera cercano a la gente, que no fuera de la clase política y que tuviera el cariño popular”.
También deja claro que no se trata de justificarse. “No lo quiero decir para justificarme”, subrayó, antes de reiterar que su intención “era absolutamente otra”.
Una ruptura con el exgobernador en funciones
El elemento que da credibilidad a su postura es la congruencia en el tiempo. Flores no se deslindó cuando el exfutbolista dejó el cargo: rompió públicamente con él en enero de 2023, cuando Blanco todavía gobernaba Morelos. En su momento lo calificó como “un ejercicio de honestidad personal”.
“No comparto yo esa manera de vivir y, por cierto, la denuncié entonces”, recordó. La secuencia es clara: primero tomó distancia cuando vio que el rumbo no era el correcto; hoy asume públicamente el error de origen.
Un mensaje que define al partido
Esa postura encaja con la propuesta de PAZ. De acuerdo con el análisis de la consultora Integralia sobre los nuevos partidos, entre sus planteamientos está “dignificar la política” mediante filtros para que sus candidaturas recaigan en perfiles con buena reputación.
Para una fuerza de reciente creación, que se presenta como alternativa a la polarización y apuesta por la reconciliación, la disposición de su dirigente a reconocer y rectificar se convierte en un rasgo de identidad. Es, también, una forma de decir a los ciudadanos que en PAZ la palabra y los hechos van juntos.




