COZUMEL, 31 de agosto. – La isla fue escenario de intensos disturbios la noche del sábado y la madrugada del domingo, desencadenados por el presunto intento de abuso sexual contra una niña de 9 años por un militar.
La violenta protesta frente a la Guarnición Militar, que incluyó disparos de un soldado que hirió a una mujer y el saqueo de un establecimiento de la Sedena, dejó una estela de destrozos y una comunidad en shock.
La indignación estalló después de que vecinos reportaran que el militar había abordado a la menor, quien colaboraba con su familia vendiendo alimentos, y la llevara a una vivienda dentro de la zona militar con intención de abusar de ella. Tras el rescate de la niña y su hospitalización, la noticia se viralizó, llevando a decenas de personas a exigir justicia frente a la Guarnición.
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Los ánimos se caldearon rápidamente. La multitud respondió con piedras, objetos pesados y bombas Molotov, causando incendios y daños en la instalación. En medio del caos, un militar disparó al menos 15 veces con un arma larga para dispersar a los manifestantes, resultando una mujer herida que fue trasladada en taxi al mismo hospital donde se encontraba la menor. El presidente municipal, José Luis Chacón Méndez, aclaró que su lesión no fue por bala, aunque confirmó el uso de fuerza letal.
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La protesta escaló con el saqueo y destrucción del supermercado de la Sedena y continuó incluso después de que las autoridades confirmaran la detención del presunto agresor y la apertura de una investigación. Los manifestantes, incontenibles, causaron también destrozos en la Décima Agencia del Ministerio Público.
El alcalde informó que, según análisis clínicos, el abuso sexual no se consumó y que la menor recibe atención médica, psicológica y legal. Mientras la FGE continúa con las indagatorias, la comunidad permanece en tensión, a la espera de que se haga justicia.