CIUDAD DE MÉXICO, 29 de octubre — La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Guadalupe Taddei, quien renunció esta semana a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), traicionó la confianza de los mexicanos, en medio de las denuncias por presunta corrupción en el organismo.
“Yo creo que Guadalupe Taddei traicionó la confianza del pueblo de México. Hay que decirlo así”, dijo en su conferencia matutina en Palacio Nacional.
La mandataria pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) una investigación a fondo de las contrataciones del INE, tanto de la gestión de Taddei como de las anteriores, para deslindar responsabilidades de funcionarios y exfuncionarios.
Sheinbaum sostuvo que las irregularidades no necesariamente empezaron con Taddei. De acuerdo con la presidenta, algunas empresas proveedoras de material electoral participan desde 1999 en licitaciones del INE y de los organismos electorales estatales, con requisitos que presuntamente favorecían a determinadas compañías.
También advirtió que un señalamiento en la prensa no basta para declarar responsable a nadie y que corresponde a las autoridades investigar los hechos.
“No puede haber sombra de corrupción en el INE. Y tiene que transparentarse todo, pero todo también hacia atrás”, expresó.
Como medida de fondo, la presidenta propuso crear una empresa del Estado que produzca la mayor parte de la papelería electoral, para reducir intermediarios y dar transparencia a las compras.
Taddei anunció su renuncia el 25 de octubre y la formalizó al día siguiente ante la Cámara de Diputados, tras los señalamientos de presuntas irregularidades.
Su gestión estuvo marcada por los llamados “superpoderes”. En octubre de 2024, el Congreso de la Unión reformó los artículos 45 y 48 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales para que la presidencia del INE nombrara de manera directa a los titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, sin el aval del Consejo General. Antes, esos nombramientos requerían el voto de al menos ocho de los 11 consejeros.
Sus críticos acusaron que la reforma debilitó los contrapesos internos del instituto. Taddei usó esas facultades para designar a funcionarios en áreas estratégicas, entre ellas las de administración y operación electoral.
Foto: INE




