CIUDAD DE MÉXICO, 22 de octubre — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que su gobierno no busca un conflicto con Estados Unidos y que tampoco responderá a cada declaración que llegue del otro lado de la frontera: “No necesitamos contestar a todo lo que dicen”, afirmó en su conferencia matutina.
La mandataria explicó que el país vecino atraviesa un proceso electoral y advirtió que México no caerá “en ninguna provocación que nos lleve a un conflicto”. Sus palabras llegaron un día después de que el presidente Donald Trump se preguntara, en un mitin en Carolina del Sur, cómo pasó Sheinbaum “de bailarina a presidenta de México”.
“Nosotros no buscamos conflicto con Estados Unidos, no. Lo que buscamos es la mejor negociación posible para ellos y para nosotros, sin ceder soberanía ni integridad territorial y buscando siempre el bienestar del pueblo de México y los intereses de la nación”.
“Cabeza fría” y firmeza
Sheinbaum defendió la estrategia que ha seguido con Washington, a la que describió como “de cabeza fría, de no pelearse, de buscar un buen entendimiento garantizando nuestros principios”, y sostuvo que ha ayudado a la relación bilateral. “Aquí se puede ser muy amable y cordial pero firme en los principios”, añadió.
Reconoció que los acuerdos con Estados Unidos a veces tardan, pero afirmó que hoy México tiene “una situación competitiva respecto al resto del mundo muy favorable”.
La soberanía, primero
Al hablar de la negociación comercial, la presidenta dijo que la llegada de Trump trajo “una visión distinta para el mundo entero” a través de los aranceles, pero que la integración de América del Norte se ha mantenido incluso con esas medidas.
Insistió en que puede haber integración económica sin ceder soberanía: “Hay algunos que piensan que la integración económica representa ceder soberanía, y nosotros no estamos dispuestos a ello”, señaló, y recordó que el artículo 39 de la Constitución establece que la soberanía reside en el pueblo.
Sheinbaum consideró legítimo que Estados Unidos busque reindustrializarse, pero planteó que no debe hacerse en detrimento del empleo en México. Recordó que, tras más de tres décadas de tratado comercial, algunos productos cruzan la frontera hasta 16 veces antes de terminarse, y que la región es más competitiva unida frente a Asia y China que con cada país por separado.
Foto: Archivo / Presidencia de la República




