CHETUMAL, 1 de septiembre.- La Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo (UAQROO) realizó un panel de trabajo para analizar el Protocolo para la Prevención, Actuación y Sanción de la Violencia de Género, Discriminación y Acoso Laboral, con la meta de fortalecer el instrumento mediante un ejercicio de diálogo y revisión técnica.
El encuentro reunió a especialistas en derechos humanos, perspectiva de género y legislación universitaria: la doctora Elvia González del Pliego Dorantes, el doctor Renán Ermilo Solís Sánchez, la maestra María Hadad Castillo, la maestra Rosario Lima Pita y la maestra Aurora Carolina Castellanos Balderas, asesora legal de la Asociación Sindical de Personal Académico y Administrativo de la Universidad de Guanajuato. Las y los ponentes compartieron experiencias orientadas a identificar fortalezas y áreas de oportunidad del protocolo vigente.

La rectora Natalia Fiorentini Cañedo abrió el programa con un mensaje de bienvenida, al que siguieron las intervenciones de las y los especialistas y un espacio de diálogo con las personas asistentes. Durante la inauguración se subrayó que los protocolos constituyen herramientas para prevenir violencias, proteger derechos y establecer rutas claras de actuación, y que su eficacia depende de incorporar los aprendizajes que deja su aplicación.
Las y los participantes coincidieron en que el ejercicio se desarrolla desde una perspectiva técnica y plural, con dos objetivos centrales: la protección efectiva de las víctimas y el respeto al debido proceso, principios que —afirmaron— no se contraponen, sino que forman parte de una misma responsabilidad institucional.
Al panel asistieron integrantes del Comité del Protocolo, personal de la Unidad de Igualdad e Inclusión, representación sindical, coordinaciones de unidad y autoridades universitarias. La diversidad de experiencias —atención a víctimas, gobernanza universitaria, vida sindical y construcción de políticas públicas— alimentó la discusión y las propuestas de mejora surgidas durante la jornada.
Como resultado del ejercicio, la UAQROO reafirmó que el protocolo pertenece a toda la comunidad universitaria y que su fortalecimiento continuo contribuye a una universidad más segura y comprometida con la protección de los derechos de las personas.





