CANCÚN, 24 de enero.— El Vaticano nombró al arzobispo de Yucatán, mons. Gustavo Rodríguez Vega, como Administrador Apostólico de la diócesis de Cancún-Chetumal, luego de que esta quedara en sede vacante por el fallecimiento del obispo Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, quien fue sepultado este sábado.
El nombramiento fue confirmado oficialmente por la Nunciatura Apostólica en México, a través de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
De acuerdo con el Decreto Prot. N. 638/2025, emitido en Roma el 22 de enero de 2025, Su Santidad el Papa León XIV, por medio del Dicasterio para los Obispos, designó a mons. Rodríguez Vega para asumir de manera temporal el gobierno pastoral de la diócesis quintanarroense.
La diócesis de Cancún-Chetumal forma parte de la provincia eclesiástica de Yucatán, de la cual es titular el arzobispo de Yucatán, lo que explica la designación en este periodo de transición.
Como Administrador Apostólico, mons. Gustavo Rodríguez Vega será responsable de garantizar la continuidad pastoral y administrativa de la diócesis, supervisar al clero, acompañar a las comunidades parroquiales y asegurar el funcionamiento ordinario de la Iglesia local.
Este encargo estará vigente hasta el próximo 27 de febrero, fecha en la que se prevé la ordenación episcopal de Salvador González Morales, quien fue nombrado obispo de Cancún-Chetumal en diciembre pasado por la Santa Sede.
La figura del Administrador Apostólico se establece cuando una diócesis queda sin obispo en funciones, con el objetivo de evitar vacíos de autoridad mientras se concreta la llegada del nuevo titular.




