LCANCÚN, 26 de agosto.– Cuidar el agua implica vigilar su calidad en cada etapa y actuar de manera responsable con el entorno. Bajo este principio, Aguakan mantiene un monitoreo permanente de sus procesos de agua potable y saneamiento, como parte de su compromiso con la protección de los recursos naturales de Quintana Roo.

Cada mes, Aguakan realiza más de 7,800 análisis fisicoquímicos y microbiológicos a muestras de agua desinfectada provenientes de distintos puntos del sistema, desde zonas de captación y cárcamos de rebombeo hasta tomas domiciliarias.
Este monitoreo permite verificar las condiciones del agua a lo largo de su recorrido y comprobar el cumplimiento de los parámetros establecidos en las NOM-127 y NOM-179 de la Secretaría de Salud, fortaleciendo la vigilancia continua de la calidad del servicio.
El mismo rigor se aplica al tratamiento de aguas residuales. En las plantas de tratamiento se llevan a cabo más de 2,800 análisis mensuales para evaluar indicadores como grasas y aceites, sólidos suspendidos, demanda bioquímica de oxígeno (DBO) y demanda química de oxígeno (DQO).
Estos estudios permiten supervisar la eficiencia de los procesos de tratamiento y verificar el cumplimiento de los parámetros establecidos en la NOM-001-SEMARNAT, antes de la disposición final del agua tratada.
Como parte de su gestión ambiental, Aguakan también da seguimiento a las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) correspondientes a sus proyectos y actividades, atendiendo las medidas de prevención, mitigación y compensación establecidas por las autoridades ambientales.
De esta manera, Aguakan integra la calidad del servicio con la responsabilidad ambiental mediante acciones permanentes de monitoreo, control y cumplimiento normativo, que contribuyen al cuidado del agua y a la protección de los recursos naturales de la región.





