Ciudad de México.- Ante los señalamientos de presunta corrupción internacional que vinculan al Tren Maya con el escándalo español conocido como el “Caso Koldo”, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno llevará a cabo una revisión exhaustiva de los contratos relacionados con esta megaobra y que, en caso de detectarse irregularidades, se procederá conforme a la ley.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que la Secretaría Anticorrupción ya está trabajando en una auditoría integral como parte del cierre administrativo del proyecto. “Desde que nosotros llegamos, y no por investigación, sino porque es obligación de nuestro gobierno, se está haciendo una revisión general para cerrar todos los contratos del Tren Maya”, explicó.
El “Caso Koldo” ha sacudido al gobierno de España y ha generado reclamos para la renuncia del presidente Pedro Sánchez. Este escándalo de corrupción revela el pago sistemático de sobornos para obtener contratos de obra pública, y ha alcanzado a empresas que participaron en el Tren Maya, como la estatal española INECO y las privadas AZVI y ACCIONA.
En febrero de 2019, figuras clave del escándalo —José Luis Ábalos, entonces ministro de Fomento; su asesor Koldo García; y el empresario Víctor de Aldama— viajaron a México para gestionar contratos con el Gobierno mexicano. Posteriormente, INECO obtuvo un contrato de 13.2 millones de euros como “operador sombra” de Fonatur. AZVI, en consorcio con Grupo INDI, ganó el contrato del Tramo 3 del Tren Maya, cuyo costo se disparó de 10 mil millones a más de 23 mil millones de pesos. Por su parte, ACCIONA fue beneficiada con el Tramo 5, aunque el contrato fue rescindido y asignado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Le pedí a Raquel Buenrostro que hiciera una revisión integral para poder cerrar contratos. Si se encuentran irregularidades, se presentan ante la Secretaría Anticorrupción o, si corresponde, ante otras instancias”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta subrayó que la obra también está siendo auditada por la Auditoría Superior de la Federación y reiteró su compromiso con la transparencia: “Si hay adeudos, hay que revisar si existen o no, y actuar en consecuencia”.
La revisión en curso se da en medio del escrutinio internacional sobre la relación entre actores políticos y empresariales de España y proyectos emblemáticos del sexenio anterior en México, marcando una nueva etapa de fiscalización para el Tren Maya bajo la administración de Sheinbaum.




