Ciudad de México.– La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, defendió la necesidad de impulsar una reforma electoral en el país, argumentando que existen temas pendientes que deben resolverse para fortalecer el sistema democrático y hacer más eficiente el uso de los recursos públicos.
Durante una conferencia de prensa, Alcalde respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha planteado abiertamente la urgencia de revisar el modelo electoral actual. Aclaró que la propuesta no se centrará únicamente en el Instituto Nacional Electoral (INE), sino que abordará diversos aspectos del sistema, incluyendo el financiamiento a partidos y la representación legislativa.
“La exigencia de los mexicanos es clara: los recursos públicos deben orientarse a atender las necesidades de la gente, no a sostener gastos excesivos de los partidos políticos”, expresó.
Reconoció que Morena, al ser la fuerza política con mayor respaldo electoral, es también el partido que más prerrogativas recibe, pero subrayó que eso no debe impedir un debate serio sobre el monto total que se destina a todas las fuerzas políticas.
“¿No será mucho lo que reciben todos los partidos? ¿No es momento de discutir una reducción?”, cuestionó.
Alcalde también planteó que es momento de debatir sobre la figura de los legisladores plurinominales, que representan 200 de los 500 diputados en la Cámara. Cuestionó su legitimidad al no haber sido electos por voto directo y sugirió explorar esquemas alternativos de representación, como el modelo de los “mejores perdedores” que se aplica en la Ciudad de México.
En cuanto al INE, aclaró que no se pretende eliminar su autonomía, pero sí es necesario evaluar su estructura y responsabilidades.
“Hay que proteger al INE como institución autónoma. Nadie discute eso. Pero también debemos preguntarnos si es necesario que organice todas las elecciones en el país o si conviene mantener los OPLES (Organismos Públicos Locales Electorales) en cada estado”, añadió.
La dirigente aseguró que la discusión se llevará a cabo de forma abierta, plural y transparente, y que no se trata de una imposición, sino de una oportunidad para mejorar el sistema electoral y ajustarlo a las necesidades del país actual.
“No vamos a permitir que se tergiverse el debate. Esto no se trata de debilitar instituciones, sino de fortalecerlas bajo principios de eficiencia, austeridad y representación democrática”, concluyó.




