El Instituto de Movilidad de Quintana Roo ya tiene listo el proyecto de transporte público para el puente Nichupté. Serán 38 unidades las que van a circular en una ruta que abarca desde la avenida Kabah, Nichupté y zona hotelera a través del megaproyecto de infraestructura.
Rafael Hernández Kotasek, titular del Imoveqroo, explicó que las unidades serán híbridas de más de 10 metros de largo, con aire acondicionado y tomas de corriente para recargar dispositivos electrónicos, además de un cobro ya digital. Este sistema de transporte público estará organizado en torno a dos rutas con capacidad para movilizar hasta 15 mil personas a diario, luego de pruebas previas.
Una de las rutas arrancará desde avenida Kabah norte hasta el extremo sur, donde se integrará al puente Nichupté a la altura del bulevar Colosio. La segunda ruta recorrerá la avenida Las Torres, donde prácticamente se introducirá por primera vez el transporte público de autobuses, pues por muchos años esta arteria ha carecido de una opción de movilidad colectiva.
El funcionario explicó que han estableció las características con las que deben contar estas unidades, mientras que las empresas concesionarias de transporte son las que definen la marca que cubre dichas especificaciones.
Las dos rutas prevista para la inauguración del puente, no serán las únicas, pues a mediano plazo habrá una reingeniería que incorporará autobuses que salgan desde los dos Centros y Estaciones de Transferencia Modal (Cetram) que se establecerán en Plaza Las Américas y otro más en la central de autobuses ADO de Cancún.
Añadió que por el momento no se tiene aún el aforo diario que tendrá el puente, pues se encuentran aún en evaluación de las condiciones de operación del carril reversibles y los horarios en los que funcionará en alguno de los dos sentidos, sin embargo, lo que sí está ya definido es que por el puente no podrán transitar transportes de carga pesada.
Se espera que en breve se anuncie la fecha de inauguración del puente, en tanto han continuado las pruebas de carga para garantizar que la estructura es segura para la circulación diaria de automóviles.




