KANTUNILKIN, 1 de mayo. — Lo que debía ser una conmemoración pacífica por el Día del Trabajo se transformó en una protesta abierta contra el alcalde Josué Nivardo Mena Villanueva. Entre consignas y abucheos, trabajadores sindicalizados interrumpieron el acto oficial para denunciar una crisis de derechos laborales que afecta la estabilidad de cientos de familias.
Mario Enrique Canul Maglah, líder del sindicato municipal, encaró al edil desde el presídium, exponiendo una gestión marcada por el “olvido” financiero:
Recorte al aguinaldo: Por segundo año consecutivo, la administración redujo cinco días de esta prestación, acumulando una afectación de 2 millones de pesos contra la base trabajadora.
Deuda en salud: El Ayuntamiento suma 12 meses sin reembolsar gastos médicos, una deuda que ya supera los 600 mil pesos.
Crisis de seguridad social: Se denunció que empleados con hasta 45 años de servicio no pueden jubilarse ni acceder a servicios básicos de salud, obligándolos a costear traslados a ciudades vecinas para recibir atención médica.
“Es un derecho y una obligación que hasta hoy no se ha cumplido”, sentenció Canul Maglah ante la mirada del presidente municipal.
La protesta también puso el foco en las condiciones precarias de Servicios Públicos. Los manifestantes señalaron que operan con herramientas insuficientes y vehículos en mal estado, situaciones que ya han sido documentadas y presentadas ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.
A la exigencia de justicia laboral se sumó el sector educativo a través del SNTE, reafirmando que el reclamo por una jubilación digna y el respeto a los contratos colectivos es unánime en el municipio.




