TULUM.— El cierre de diversos negocios en la zona costera de Tulum durante los últimos meses estaría relacionado con una disminución en la actividad económica y la falta de clientes, situación que, de acuerdo con el empresario Javier Chaves, está generando condiciones que favorecen la adquisición de propiedades por parte de grandes grupos de inversión.
El empresario, vinculado a actividades en la franja turística costera, señaló que la reducción en el flujo de visitantes y las dificultades financieras que enfrentan numerosos establecimientos han provocado que algunos propietarios se vean obligados a vender o abandonar sus operaciones ante la imposibilidad de sostener los costos de funcionamiento.
“Han quebrado porque no hay clientes, pero los macro constructores billonarios están felices porque están comprando barato. La desesperación de muchos les permite adquirir propiedades a precios más bajos”, expresó Javier Chaves.

Según su percepción, detrás de la actual dinámica económica existiría un interés de grandes desarrolladores por consolidar extensos proyectos inmobiliarios en la región. Consideró que la depreciación de algunos activos y las dificultades que atraviesan pequeños empresarios terminan beneficiando a inversionistas con mayor capacidad financiera para adquirir terrenos y negocios estratégicamente ubicados.
Chaves sostuvo que este proceso podría transformar significativamente el modelo de desarrollo de la zona costera de Tulum, al concentrar una mayor cantidad de propiedades en manos de grandes corporativos. Aunque sus declaraciones corresponden a una opinión personal y no fueron acompañadas de datos que acrediten dichas afirmaciones, reflejan la preocupación de algunos integrantes del sector empresarial local ante el cierre de establecimientos y los cambios que experimenta actualmente el destino turístico.




