El incremento de conflictos entre ciudadanos ha encendido las alarmas de las autoridades municipales, quienes reportan que las quejas vecinales se han duplicado de manera reciente. Ante esta situación, el Ayuntamiento busca endurecer las sanciones administrativas con el objetivo de frenar conductas que alteran el orden público y la sana convivencia en las colonias.
Las principales quejas reportadas por los habitantes están relacionadas con ruidos excesivos, obstrucción de accesos, mascotas sin control y acumulación de basura en zonas comunes. Actualmente, el protocolo establece que, tras recibir un reporte, las autoridades realizan un primer exhorto verbal al ciudadano infractor para que corrija su conducta.
Sin embargo, en caso de mantener una actitud omisa o reincidente, los oficiales de la policía municipal ya cuentan con la instrucción y la justificación legal necesaria para proceder de manera directa con medidas más estrictas.
Para contrarrestar el desacato y garantizar el respeto comunitario, la normativa municipal contempla castigos severos para quienes ignoren los llamados de atención. Las sanciones económicas y administrativas para los infractores pueden alcanzar hasta las 36 horas de arresto administrativo, además de multas financieras considerables. Con estas reformas y una aplicación más rigurosa de la ley, las autoridades buscan concientizar a la población y disminuir los índices de morosidad ciudadana en los vecindarios.




