MÉXICO.— Daniel Pacheco Gutiérrez, detenido el miércoles 5 de agosto por participar en el multihomicidio y robo cometidos en un departamento de la colonia Narvarte, recibió ayer el auto de formal prisión de la Juez 25 Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (Tsjdf), Hermelinda Silva Meléndez.
La juez determinó que el Ministerio Público aportó los elementos de prueba suficientes contra el inculpado en el sonado caso.
El implicado es acusado de los delitos de feminicidio agravado, homicidio calificado y robo agravado en pandilla, por los cuales no tiene derecho a libertad bajo fianza y se enfrentará a un proceso de tipo ordinario.
El ex convicto fue identificado por peritos en dactiloscopia de la Procuraduría del D.F., que localizaron una huella durante una de las tres inspecciones periciales que realizaron en el departamento 4101 de Luz Saviñón 1909, donde el 31 de julio fueron asesinados el fotoperiodista ro Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera, la joven Yesenia Quiroz, la colombiana Mile Virginia y la señora Alejandra Negrete.
Cuando los analistas cotejaron la huella en la base de datos de la Procuraduría, obtuvieron la información de que corresponde a un hombre que había sido procesado por los delitos de violación y lesiones.
Pacheco Gutiérrez había rendido su declaración preparatoria el viernes pasado y solicitó la duplicidad del término constitucional para aportar pruebas a su favor, término que venció ayer.
Por otra parte, la pistola calibre 9 milímetros que usaron los criminales para asesinar a cinco personas en un departamento de la Colonia Narvarte pudo tener un silenciador para disminuir el ruido de los disparos.
En el lugar de los hechos los peritos de la procuraduría hallaron 5 casquillos percutidos y cinco cadáveres, cada uno con el tiro de gracia, es decir, con un balazo en la cabeza, se informó.
Crimen silencioso
Sin embargo, ningún vecino escuchó las detonaciones, pero tampoco el ruido de los forcejeos entre las víctimas y los delincuentes. Además, los peritos investigadores descubrieron que el arma no tiene antecedentes de haber sido utilizada en otro crimen anterior, señalaron.
De acuerdo con un especialista en armas de fuego los delincuentes que usan silenciador son aquellos que previamente planearon disparar, pero a la vez desean no llamar la atención de testigos.
El silenciador se coloca en un extremo del cañón y cuando se detona un cartucho se suprime el ruido de la explosión, no se elimina. Algunos cazadores lo usan para realizar varios disparos sin ahuyentar al animal.
Aunque los delincuentes robaron algunos objetos de las víctimas y un automóvil Ford Mustang, color rojo, aún no se conoce el móvil de los hechos y la procuraduría ha insistido en que mantiene abiertas todas las líneas de investigación en torno al sonado multihomicidio.



