TULUM.— La difusión de un video protagonizado por el regidor de Tulum, Eliazar Mas Kinil, a bordo de un jet privado y mostrando escenas de lujo, generó diversas reacciones en redes sociales y alcanzó incluso espacios informativos de alcance nacional, en medio de un contexto marcado por los desafíos económicos y turísticos que enfrenta el municipio.
Al respecto, el regidor Jorge Portilla Mánica fue cuestionado sobre la controversia y señaló que respeta la forma de actuar de cada uno de sus compañeros de Cabildo. No obstante, consideró que la publicación puede ser mal vista por la ciudadanía, particularmente al tratarse de un servidor público perteneciente a un movimiento político que ha promovido la austeridad como uno de sus principios.
“No es el momento”
Portilla Mánica expresó que, aunque cualquier persona tiene derecho a disfrutar de los recursos obtenidos mediante su trabajo, quienes ocupan cargos públicos están sujetos a un mayor escrutinio social. Agregó que no duda que los gastos realizados por su compañero hayan sido cubiertos con recursos propios, pero estimó que la exhibición de este tipo de contenido no resulta oportuna dadas las circunstancias actuales que atraviesa Tulum.
El concejal recordó que él mismo ha sido objeto de comentarios por los viajes que realiza, aunque aclaró que estos son planeados y financiados con recursos particulares derivados de sus actividades empresariales. En ese sentido, reiteró que cada funcionario es responsable de sus acciones y de la imagen que proyecta ante la ciudadanía.
Eliazar Mas Kinil, quien actualmente forma parte del Cabildo de Tulum, es además hermano del ex presidente municipal de Tulum, Víctor Mas Tah, figura política ampliamente conocida en el municipio por haber encabezado una de las primeras administraciones locales tras la creación de la demarcación.
Finalmente, Jorge Portilla hizo un llamado a la prudencia y a la moderación en el actuar de quienes desempeñan funciones públicas, al considerar que las autoridades deben ser sensibles al contexto social y económico que vive la población. Señaló que, si bien cualquier ciudadano puede disponer libremente de su patrimonio, la exposición pública de lujos o excesos suele generar una percepción distinta cuando proviene de representantes populares.




