PLAYA DEL CARMEN, 8 de mayo.- El Grupo Xcaret negó este viernes que haya recibido amenazas o instrucciones del Gobierno de México para impedir la participación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en los Premios Platino celebrados en la Riviera Maya.
En un comunicado, la empresa mexicana aseguró que ni la presidenta Claudia Sheinbaum ni ningún funcionario federal intervinieron respecto a la organización del evento o la asistencia de la mandataria madrileña.
Sin embargo, Xcaret confirmó que sí solicitó a los organizadores retirar la invitación a Díaz Ayuso debido a las declaraciones políticas que realizó durante su visita a México.
“Hemos solicitado a los organizadores retirarle la invitación para prevenir que el evento sea utilizado como plataforma política”, señaló el grupo empresarial.
La compañía explicó que la decisión se tomó tras considerar “desafortunadas” las declaraciones hechas por la representante madrileña en los últimos meses y durante su gira en México, previo a la ceremonia de los Premios Platino Xcaret.
Xcaret subrayó que los premios buscan ser “una celebración de las artes, la creatividad y la riqueza multicultural iberoamericana”, además de promover “el respeto, la convivencia y la hermandad” entre los países participantes.
Ayuso acusa “boicot” y adelanta su regreso a España
Horas antes, el Gobierno regional de Madrid había denunciado que el Ejecutivo mexicano amenazó con cerrar el recinto donde se realizaría la gala si Díaz Ayuso acudía al evento o permanecía en el complejo turístico.
Tras la polémica, Díaz Ayuso decidió cancelar la última parte de su gira institucional en México y regresar anticipadamente a España. Desde su administración atribuyeron la decisión a un supuesto “clima de boicot” promovido por el “gobierno de ultraizquierda mexicano”.
Durante su visita, la presidenta madrileña generó controversia por participar en un homenaje a Hernán Cortés, defender el mestizaje y lanzar críticas contra Morena, partido encabezado por Sheinbaum.
Por su parte, Sheinbaum cuestionó la visita de Díaz Ayuso y la vinculó con una estrategia de “la derecha internacional” junto con sectores conservadores mexicanos.




