Ni los regalos, ni las promociones, ni las celebraciones por el Día del Padre lograron reactivar las ventas entre los comerciantes de los tianguis de Cancún, quienes enfrentan una de las temporadas más complicadas del año en medio de una baja afluencia de compradores y una economía familiar golpeada por otros gastos.
Paloma Ortega Cuervo, secretaria general de la Unión de Tianguis de Quintana Roo, reconoció que la fecha pasó prácticamente sin representar un incremento significativo en las ganancias de los vendedores, muy lejos de la derrama económica que tradicionalmente genera el Día de las Madres.
Explicó que, pese a que emprendedores y comerciantes prepararon tazas personalizadas, cajas de regalo y diversos artículos alusivos para consentir a los papás, la respuesta de los consumidores fue limitada.
La dirigente señaló que las graduaciones escolares y otros compromisos familiares han absorbido gran parte del presupuesto de los hogares, situación que se refleja en los pasillos semivacíos de varios mercados sobre ruedas. Incluso, el tradicional tianguis dominical de la Región 101 registró una menor asistencia, agravada por las altas temperaturas.
Aunque el ambiente futbolero ha generado algo de movimiento en la venta de playeras y botanas, el panorama continúa siendo complicado para cientos de familias que dependen del comercio popular. “Estamos en temporada baja y también nos toca bailar con la más fea”, comentó.
Los tianguistas mantienen la esperanza de que la actividad económica mejore durante los próximos meses, pero admiten que el Día del Padre, una fecha que históricamente tiene menor impacto comercial, volvió a pasar sin convertirse en el respiro económico que muchos esperaban.




